|
|
|
Siguiente
|
 |
|
Publicado el 4 de Diciembre del 2000
La Contextualización
de La Evangelización (III de IV)
"Un sermón para paganos"
Aunque la narración de Lucas
es simplemente un corto extracto del sermón que Pablo dio en Listra
(14:8-20), es de gran importancia pues es el único sermón que tenemos
dirigido a paganos analfabetos. Este pasaje nos invita a hacer comparaciones
con el sermón dirigido a judíos educados en la sinagoga en Antioquía
de Pisidia, durante su primer viaje misionero.
Es admirable la flexibilidad evangelística
que el apóstol demuestra al llevar el Evangelio a culturas tan dispares.
Con toda seguridad, sus mensajes siempre incluyeron las buenas noticias
acerca de Jesucristo, que nunca pueden ser cambiadas. Lucas nos dice
que los misioneros predicaron el mensaje de salvación (v.26) y el mensaje
de la gracia de Dios (4:3)
Aunque la substancia de su mensaje permaneció
invariable, sí que varió tanto su acercamiento a la audiencia pagana,
como su énfasis. El contexto en el cual predicó en Antíoco era judío-religioso,
basado en el Antiguo Testamento, en su historia, sus profecías y la
ley de Moisés. Sin embargo, con los paganos en Listra el enfoque no
se centró en las Escrituras que no conocían, sino en el mundo natural
que les rodeaba y con el cual estaban integrados. Un mundo natural que
podían experimentar y ver.
Pablo les rogó que se volviesen de la vanidad
de la adoración idolatra, al Dios vivo y verdadero (v.15).
Les habló del Dios Creador del cielos, la tierra,
el mar y todo lo que en ellos hay (v.15).
Pero aquel que hizo todas las cosas no permaneció
inactivo desde aquel momento, sino que aunque permitió que las naciones
siguieran sus propios caminos durante un tiempo (v.16), núnca dejó de
dar testimonio de sí mismo (v.17). Por el contrario, su bondad hacia
toda la humanidad, incluyendo su audiencia, se demuestra en todo lo
bueno que de Dios reciben diariamente. Les da lluvias y sustento, y
aún llena sus corazones de alegría (v.17).
Las palabras del mensaje asombraron a la audiencia
hasta el punto que intentaron ofrecerles sacrificios (v.18).
Tenemos que aprender de la flexibilidad de
Pablo. No podemos cambiar el corazón del mensaje de Jesucristo, ni tampoco
tenemos ninguna libertad para hacerlo. Pero es nuestro trabajo el comenzar
a explicar el Evangelio al nivel donde se encuentren los oyentes a las
cuales predicamos, y asi encontrar aquellos puntos de común contacto.
Dentro de una cultura como la occidental, secular
y multi-racial, podríamos crear puentes de contacto a través de un interés
humanista genuino, en la búsqueda universal que el ser humano tiene
de transcendencia, la gran necesidad que todos tenemos de ser amados,
de compañía y de pertenecer a una comunidad libre, sana y equilibrada,
la búsqueda incansable de libertad o el deseo de encontrar sentido a
la vida y el valor de la persona.
Sea cual sea el punto de origen, finalmente
tendremos que orientar a las personas en la dirección de Jesucristo
como el único camino a Dios y aquel que puede satisfacer todas las aspiraciones
del ser humano.
Roberto Elvira

|