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Publicado el 1 de Febrero de 2001
LA SALVACION (VI)
"El árbol de la vida y el río.
Significano a Dios como Vidda para el Hombre"
LECTURAS:
- Génesis 2:9-10
- San Juan 1:4; 14:6
- San Juan 10:10; 6:57; 7:37-38
- Apocalipsis 22:1
B O S Q U E J O:
- I. El hombre puesto en el Jardín del Edén
- II. El Árbol de la Vida, en el centro del Jardín
- III. Necesidad de la Vida, para la expresión de Dios
- IV. El Árbol de la Vida, significando a Cristo
- V. El Río de Vida que calma la sed
I. EL HOMBRE PUESTO EN EL JARDÍN DEL EDÉN:
Después de que Dios creó al hombre, también planto
un Jardín muy bello y puso al hombre allí. En el Jardín
había muchos arboles frutales, buenos para comer y en el centro
del Jardín estaba el Árbol de la Vida y con él,
el río.
Fue frente a este árbol que Dios puso al hombre. En ese tiempo,
¿qué era la necesidad más grande del hombre? ¿acaso
necesitaba un empleo para ganar dinero para subsistir? NO, todo lo que
él necesitaba para vivir, había sido provisto por Dios.
¿Acaso le había dicho Dios al hombre que fuera buena
persona o que hiciera algo bueno? NO. El simplemente lo creó
y le puso frente al árbol de la Vida, en el jardín. Para
que entendamos que era lo que más necesitaba el hombre, nosotros
debemos de recordar el propósito para el cual fue creado.
Él, específicamente no fue creado para que trabajara y
ganara lo necesario para vivir, o para que fuera bueno e hiciera lo
bueno; él fue creado para expresar y representar a Dios, para
que fuera lleno de Su Vida, y lo que el hombre más necesitaba,
era que Dios fuera su vida.
II. EL ÁRBOL DE LA VIDA, EN EL CENTRO DEL JARDÍN:
Casi todos hemos oído acerca del Jardín del Edén,
pero ¿sabe usted que era lo que más sobresalía
en dicho Jardín? Puede que quizás piense que la belleza
y lo placentero, pero no era eso. Lo que más sobresalía
era el Árbol de la Vida, en el centro.
Este árbol, significa a Cristo como vida para el hombre. El
Jardín del Edén, no tan solo era un lugar bello y hermoso,
sino también un lugar donde el hombre podía recibir a
Dios como vida y ser lleno con Dios para poder cumplir el propósito
eterno de Dios y satisfacer a Dios.
III. NECESIDAD DE LA VIDA, PARA LA EXPRESIÓN DE DIOS:
Aún, cuando Dios había creado al hombre a Su imagen
y semejanza, era imposible para éste hombre, que expresara a
Dios sin haber recibido Su vida. Simplemente con tener la imagen y semejanza
exterior de Dios no era suficiente. Para que el hombre pueda expresar
y representar a Dios, necesitaba la vida de Dios.
Sin la vida de Dios, somos totalmente inútiles é incalificados
para expresar y representar a Dios.
Una bombilla es una buena ilustración, esta hecha para expresar
la electricidad por brillar, pero si la electricidad nunca entra en
ella, ella nunca cumpliría su función. Semejante es con
el hombre, el hombre es "una bombilla" para expresar a Dios,
la luz divina; pero, para hacer esto, "la electricidad divina",
la Vida de Dios, debe entrar en el hombre. Aunque el hombre ha sido
hecho a la imagen y semejanza de Dios para expresarle, el hombre aún
así necesita que la vida de Dios entre en él, antes que
pueda verdaderamente expresar a Dios.
IV. EL ÁRBOL DE LA VIDA, SIGNIFICANDO A CRISTO:
Si nos regresamos a la Santa Palabra, a Génesis 2:9-10, vemos
que después de que Dios crea al hombre, El no le dijo al hombre
que hiciera algo bueno o que hiciera algo para poder expresarlo.
En vez de eso, puso al hombre frente al árbol de la vida, para
que el hombre participara de Su vida, es decir que la manera que el
hombre debería tomar a Dios como vida, era comiéndolo.
El Nuevo Testamento nos dice que este árbol de vida, significa
a Dios encarnado en Cristo. San Juan 1:4 nos dice que "EN EL ESTABA
LA VIDA". En San Juan 14:6 El Señor Jesús dice que
Él es "EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA". En San Juan
10:10, Él nos dice que El vino para que nosotros " TENGAMOS
VIDA Y VIDA EN ABUNDANCIA". En San Juan 6:57, el Señor Jesús
dijo que lo comiéramos. Estos versículos, nos muestran
que el Señor Jesucristo mismo es la vida para el hombre, como
esta retratado por el árbol de la vida. ¿No es esto maravilloso?
claro que sí. Jesucristo no vino para darnos leyes por las cuales
nosotros viviéramos, tampoco vino a darnos un mejor trabajo,
casa o carro. En vez de eso, El vino a darse asimismo para nosotros,
para ser nuestra vida.
V. EL RIÓ DE VIDA, QUE CALMA LA SED:
En el jardín no solo había un árbol, significando
a Cristo como nuestra vida, sino también un río. En Génesis
no dice, "un rió de vida", pero en Apocalipsis 22:1
dice: "y me mostró un rió de agua de vida".
Este rió es visto a través de toda la Biblia y significa
a Dios como el Espíritu alcanzándonos como vida y calmando
nuestra sed.
En San Juan 7:37 el Señor Jesús dijo, "si alguno
tiene sed venga a mí y beba". Este versículo demuestra
que el Señor vino al hombre para ser su vida, en la misma manera
que el agua calma la sed del hombre.
A veces, usted siente que no hay nada que lo pueda satisfacer; ese era
el caso en la gente de San Juan 7: (lea San Juan 7:37 y 38). Ellos no
sabían el propósito de Dios al crearlos, ni tampoco entendían
la necesidad de que Dios entrara a ellos como vida. Aun cuando ellos
habían terminado una fiesta que duraba una semana, ellos todavía
tenían hambre y sed de algo más. Fue entonces que Jesús
se ofreció a ellos para satisfacerlos como bebida, trayéndoles
a Dios como vida para que ambos fueran satisfechos, Dios y el hombre.
HOY DÍA, DIOS TODAVÍA ESTA OFRECIÉNDOSE ASIMISMO
A TODOS NOSotros. TODOS NECESITAMOS VENIR A ÉL Y BEBER DE EL.
AMEN.
Carlos E. Cruz Porras

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