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Publicado el 1 de Febrero de 2001
LA SALVACION (XVII)
"La Santificación"
LECTURAS:
- 1 Tesalonicenses 5:23
- Romanos 5:10
- 1 Pedro 2:2
- Romanos 1:4
- Efesios 5:26
- San Juan 17:17 y 6:63
B O S Q U E J O:
- I. Para ser santos
- II. La Santidad, es Dios mismo
- III. Crecer
- IV. Por Su vida
- V. A través del Espíritu y la Palabra.
I N T R O D U C C I O N:
Damos gloria al Señor por la regeneración, porque a
través de ella recibimos nueva vida, nuevo corazón, y
un espíritu nuevo. El Espíritu de Dios está ahora
morando dentro de nosotros; nuestro espíritu, que fue muerto
por la caída del hombre, ahora ha sido avivado por el Espíritu
dador de vida. Ahora hemos empezado la experiencia subjetiva de la salvación
completa. Debemos de alabar a Dios por éste maravilloso principio.
¿Pero es esto toda la salvación completa? ciertamente
que no. Muchas otras cosas deben de acontecer para que la Salvación
de Dios sea completada. En esta lección hablaremos acerca de
la santificación. La santificación es la actividad que
va absorbiendo nuestra naturaleza pecaminosa por el trabajo de la naturaleza
santa de Dios dentro de nosotros.
I. PARA SER SANTOS:
Para que la naturaleza santa de Dios pueda trabajar en nosotros, la
santificación es necesaria. Santificación significa el
proceso por medio del cual algo se hace santo. Muchos piensan que si
una persona trata de no pecar, entonces es santa. otros piensan que
si una persona se aleja de lo malo, entonces es santa. Pero surge la
pregunta obligatoria, ¿cómo podemos nosotros los no santos,
llenos de la naturaleza satánica, venir a ser santos solo por
hacer o no hacer ciertas cosas? La respuesta ello, es que esto es imposible.
II. LA SANTIDAD, ES DIOS MISMO:
En todo el universo, Dios es el único que es Santo, Su vida
y naturaleza son santas. Por lo cual, si usted no tiene a Dios, usted
no puede ser santo. Así también, si usted tiene más
de Dios, usted tiene más santidad. Si usted se llena de Dios,
usted esta lleno de Santidad, la Santidad es Dios mismo.
III. C R E C E R:
Usted ha sido regenerado por creer en Jesucristo. ¿Es usted
santo? Si usted dice que si, entonces pensemos cuan santo somos. La
Regeneración es el nuevo nacimiento, Pedro nos dice que los nuevos
creyentes son bebecitos recién nacidos (1 Pedro 2:2); en la regeneración,
nosotros hemos nacido de Dios y recibido una porción de la vida
de Dios y naturaleza divina dentro de nosotros. Así qué,
nosotros somos un poco santos; cuando nosotros crecemos en la vida y
naturaleza divina, nosotros venimos a ser más santos. El crecer
en vida, es agregar de la naturaleza divina a nosotros internamente
y este proceso de crecimiento es llamado santificación.
IV. POR SU VIDA:
Romanos 5:10 dice: "Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados
con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados,
seremos salvos por su vida."
Este versículo claramente nos dice que la salvación en
vida es "mucho más" que reconciliación. La reconciliación
solo tiene cuidado de nuestro problema externo con Dios. Pero siendo
salvados con Su vida, nos salva de nuestra naturaleza pecaminosa y nos
mete a la vida Divina y a la naturaleza Santa de Dios. Esto es la santificación.
Debemos de considerar las palabras del Apóstol Pablo, cuando
usa "mucho más" para demostrar la importancia de la
santificación en vida.
V. A TRAVES DEL ESPIRITU Y LA PALABRA:
La forma de ser santificados es tocando el Espíritu de Santidad
(Romanos 1:4). El Señor ha venido dentro de nuestro espíritu
a través de la regeneración. Cuando nosotros nos tornamos
al Señor y oramos, nosotros tocamos el Espíritu de Santidad,
en ese momento, la naturaleza santa se extiende en nuestra alma para
santificarnos.
San Juan 17:17 también dice que somos santificados en la verdad
de la Palabra, por lo cual también necesitamos tocar al Señor
a través de la Santa Palabra.
En esta lección, podemos ver que nosotros no deberíamos
estar satisfechos con ser perdonados o limpiados por Dios, o aún
con haber sido regenerados. Esas cosas son maravillosas pero nosotros
debemos de avanzar hasta alcanzar la madurez completa en la vida divina.
Cuando alcancemos esa meta, estaremos completamente santificados y seremos
saturados con la vida Santa y la naturaleza de Dios y estaremos disponibles
para expresar y representar a Dios totalmente.
Carlos E. Cruz Porras

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