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Publicado el 1 de Febrero de 2001
LA SALVACION (X)
"La Justicia de Dios.
Las Bases de la Salvación"
LECTURAS:
- Romanos 3:21-22; 1:17; 10:3
- Filipenses 3:9
- II Pedro 1:1
- Romanos 8:3
- II Corintios 5:21
B O S Q U E J O:
- I. La Justicia de Dios, es Dios mismo
- II. El hombre bajo condenación por causa de la Justicia de
Dios
- III. Cristo, murió para cumplir los requisitos de la Justicia
Divina
- IV. El amor de Dios, Justicia y Sabiduría.
I N T R O D U C C I O N:
En la presente lección, se cubrirá el asunto de la justicia
de Dios. Esta es la base sobre la cual nosotros podemos ser salvos;
no se asombre del término "justicia". Si usted sabe
lo que es entonces se regocijará y le alabará a Dios.
Sin la justicia Divina, nosotros no tendríamos el derecho de
venir a Dios para aceptar el disfrute de Su salvación.
I. LA JUSTICIA DE DIOS, ES DIOS MISMO:
Debemos de entender primero, lo que es la justicia de Dios; la justicia
de Dios, es lo que Él es respecto a la rectitud y equidad (Romanos
3:21-22; 1:17; 10:3; Filipenses 3:9). Dios es justo y recto, lo que
Dios es en su justicia y rectitud, constituye Su Justicia.
Además de esto, todo lo que Dios es en Su justicia y rectitud
es de hecho EL MISMO. Así que, la justicia de Dios es Dios mismo.
Entendamos pues, que la justicia de Dios, no es meramente un atributo
divino.
II. EL HOMBRE, BAJO CONDENACIÓN POR CAUSA DE LA JUSTICIA
DIVINA.
Por causa de nuestro pecado, podemos entender que Dios tiene un problema
bien grande en sus manos.
Recordemos que Él dijo en Génesis 2:17 que si el hombre
comía del árbol de la ciencia del bien y del mal, de seguro
que moriría. Sabemos ciertamente que el hombre comió de
ese árbol prohibido, así que de acuerdo a la justicia
de Dios, nosotros teníamos que morir eternamente (vivir separados
para siempre de Dios).
Justicia y Juicio, son el cimiento del Trono de Dios, y por lo cual,
si Dios no condenara al hombre por la transgresión cometida en
el Edén; Satanás tuviera la oportunidad de llegar a Dios,
diciéndole que Él (Dios, nuestro Dios) es injusto. Si
esto pasara, Dios no tendría autoridad perfecta ni podría
gobernar el universo y estaría todo en desorden (caos).
III. CRISTO MURIÓ. PARA CUMPLIR LOS REQUISITOS DE LA JUSTICIA
DE
DIOS.
A pesar de que Dios ama al hombre, pero por causa de Su justicia tenia
que condenarlo por lo que el hombre hizo.
¿Ahora, que puede hacer Dios para cumplir su justicia y salvar
al hombre que ama? y también, ¿Cómo puede Dios,
perdonar al hombre que ama, pero sin violar Su justicia?. La respuesta
es "la dualidad de la justicia de Dios".
DUALIDAD: Es el carácter de una cosa doble; es decir que por
un lado Dios ejecuta castigo por la transgresión y por el otro
da el perdón, pero siempre basado en Su Justicia.
Para que Dios nos pueda perdonar, Cristo el Hijo se encarno, vino
a ser carne. Como dice Romanos 8:3 "Porque lo que era imposible
para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando
a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condeno
al pecado en la carne"; .
Por la encarnación, el Señor tomó sobre sí
mismo la semejanza de carne de pecado y se identifico con los pecadores
en la carne. Por causa de la justicia de Dios, el Señor Jesús
fue puesto en la cruz; allí en la cruz, Él fue hecho pecado
por nosotros los pecadores (II Corintios 5:21 dice: "Al que no
conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros
fuésemos hechos justicia de Dios en él.").
Dios condeno el pecado en la carne, muriendo el Señor Jesús
en lugar de nosotros, efectuando por ello la Redención y cumplió
la justicia de Dios con sus requisitos. Ahora. Dios esta en la posición
justa de perdonarnos, de hecho, El no solo nos puede perdonar, sino,
por causa de su justicia, El debe perdonarnos. Dios primariamente nos
perdona no por causa de Su amor, sino por Su Justicia.
IV. EL AMOR DE DIOS, JUSTICIA Y SABIDURÍA:
Por su justicia, Dios nos condena; pero por la justicia de la muerte
de Cristo, nosotros somos justificados (declarados absueltos de la condenación).
La muerte del Justo, CRISTO, cumple los requisitos de la justicia de
Dios. ¡Que maravilloso es esto!
El hombre aunque es pecador; es perdonado-salvado y al mismo tiempo,
la justicia de Dios es mantenida, por lo cual, la boca del enemigo de
Dios, Satanás, es cerrada. Ahora Dios, no puede condenar a esos
que creen en la justicia de Cristo por su muerte y tampoco el Diablo
puede.
Viendo esto, nosotros amaremos y apreciaremos a nuestro Dios. Através
de esta doble justicia, nosotros podemos ver Su Amor, Su Justicia y
Su Sabiduría.
Carlos E. Cruz Porras

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