|
|
Siguiente
|
 |
|
Publicado el 19 de Junio del 2001
Un mal testimonio (I de II)
Génesis 12:10-20
Todo marchaba bien, Dios ya le había dado
a Abraham la tierra prometida, el momento óptimo para disfrutar
de las bendiciones que Dios le había prometido; pero sucede que
hay hambre en la tierra y Abraham desciende a Egipto para buscar alimento.
Hay que notar una palabra del versículo 10, que es la palabra
"descendió". No sólo fue en el sentido físico
o geográfico sino también en el sentido espiritual porque
en este viaje iba ser un camino de descenso en su vida espiritual y
que tuvo como final un mal testimonio en Egipto.
1.- Algo inesperado
En la tierra había hambruna y la solución
que eligió a esta importunidad fue ir a Egipto, sin consultar
esta posibilidad a Dios. Cogió el camino más fácil.
Esto se convirtió en un desafío para su fe y su obediencia
para con Jehová
A nosotros nos puede pasar lo mismo: algunas situaciones
inesperadas nos desaniman, y no consultamos ni oramos a Dios para saber
cuál es su voluntad y cuál es la dirección para
nosotros; sólo buscamos lo más fácil y lo menos
complicado para buscar una pronta restitución de la normalidad
sin sopesar bien las consecuencias de los medios utilizados. Si hacemos
esto habrá un descenso espiritual en nuestra vida cristiana.
Así que las soluciones, si pasa algo inesperado, es orar a nuestro
Dios para saber a su voluntad, para no equivocarnos y en vez de bajar,
nuestro nivel espiritual subirá.
2.- Dios tiene el control de la situación
Dios quiere probar la fe genuina de Abraham, porque
quiere que su amigo tenga una fe fuerte y la única solución
para esto, es por medio de los problemas y dificultades que acerquen
a la persona a su Dios más y más.
Dios muchas veces utilizara la prueba para renovarnos
y para confirmarnos las promesas, porque sólo Él conoce
la situación futura que nosotros no vemos y, con gran amor, nos
esta preparando para que podamos mantenernos firmes.
Tenemos que entender que nuestro Padre Celestial
ha permitido esta situación y tiene todo el control de la misma;
debemos esperar a que Él nos llame de una manera clara a levantarnos
y salir de el problema por medio de la solución que ël nos
propone.

|