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Publicado el 20 de Julio del 2001
Heraldos de la Palabra: Evangelio
¡Comience hoy una nueva vida!
¿Qué piensa una persona en los brevísimos
instantes que lo separan del pavimento, después de saltar al
vacío desde el cuarto piso de un edificio de apartamentos....?
Aunque la caída es veloz e indescriptible, en esos pocos segundos
toda la vida pasa por la mente, como una película donde se confunden
escenas de dolor y los momentos de satisfacción... Todo el baúl
de recuerdos expuesto para quien sabe que todo está a punto de
terminar...
Cuando estamos en el umbral de la muerte, dimensionamos
el verdadero valor de la vida... ¿Ficción?¿El argumento
de una novela? En absoluto. A historia es real. La vivió Carlos
Armando Armendáriz, de 23 años, recién egresado
de la universidad con el título profesional de Contador Público.
Los hechos ocurrieron una madrugada cualquiera, al sur de Cali, Colombia.
Regresaba de un baile, aún estaba bajo los efectos del licor.
Justo cuando iba a ingresar a su apartamento comprobó que había
perdido las llaves...
Preso de la preocupación tomó una
decisión absurda: saltar con el propósito de asirse de
una ventana. Pretendía romper el vidrio e ingresar..., pero no
previó que su intento, además de suicida, no tendría
éxito por la pesadez y torpeza de su cuerpo como consecuencia
del alicoramiento...¡Y saltó!
"No medí las consecuencias. Sólo
recuerdo que caía...y caía..., y diez metros abajo me
esperaba el duro suelo. ¡No podía evitar morir!¡Estaba
perdido! En ese momento recordé que alguien me había hablado
de Jesucristo...Yo me burlaba, creía que no necesitaba a Dios...Sin
embargo, en ese instante, en medio de la desesperación, le pedí:
"Ayúdame, Señor Jesucristo". Y Dios respondió",
relató el joven.
Carlos Armando sufrió fracturas graves,
principalmente en su pierna izquierda. Lo sometieron a prolongadas intervenciones
quirúrgicas, de las cuales, por la intervención milagrosa
de Dios, salió airoso. A partir de entonces vive la vida intensamente.
Comprendió que, al darle una nueva oportunidad, Dios le ofrecía
una página en blanco para que él comenzara a escribir
un nuevo capítulo de su vida.
¿Está preparado para morir?
Ezequías fue uno de los mejores reyes de
Israel. Durante su gobierno (726-698 a.C.), el país experimentó
un despertar religioso sin precedentes, las estrategias militares experimentaron
un denodado fortalecimiento y se vivió una relativa solidez económica.
Pero cuando creía que todo marchaba viento en popa "...Ezequías
se enfermó gravemente y estuvo a punto de morir. El profeta Isaías
hijo de Amoz fue a verlo y le dijo:"Así dice el Señor:"Por
tu casa en orden , porque vas a morir. No te recuperarás"(2
Reyes 20:1 Nueva Versión Internacional).
La muerte es inevitable. Si en lugar de ser Exequias,
la notificación de que estaba próximo a perecer le hubiese
llegado a usted hoy...¿Cuál habría sido su reacción?
¿Está preparado para morir?
Este monarca israelí, quizá como
usted, no había meditado en el hecho de que tarde o temprano
debemos morir. "Ezequias volvió el rostro hacia la pared
y le rogó al Señor: "Recuerda, Señor que yo
me he conducido delante de ti con lealtad y con un corazón íntegro,
y que he hecho lo que te agrada". Y Ezequias lloró amargamente"(versículos
2 y 3).
Una reacción comprensible cuando reconocemos
que nos falta algo todavía: rendirnos a Dios. Que hemos vivido
mucho, pero sin el Señor en el corazón. Cuando reconocemos
que le necesitamos, El responde.
Las puertas a una nueva vida
"No había salido Isaías al patio
central, cuando le llegó la Palabra del Señor;"Regresa
y dile a Exequias, gobernante de mi pueblo, que así dice el Señor,
Dios de su antepasado David:"He escuchado tu oración y he
visto tus lágrimas. Voy a sanarte y en tres días podrás
subir al templo del Señor. Voy a darte quince años más
de vida..."(2 Reyes 20:4-6).
¿Cómo cree que vivió el rey
a partir de ese momento? Vivió intensamente, aprovechando cada
segundo...Viviendo para Dios, disfrutando de cada nuevo amanecer, de
los arreboles del atardecer, de la sonrisa de alguien, de una frase
amable...
¿Cómo ha estado viviendo su vida?¿Tiene
metas?¿Es feliz?¿Disfruta cada instante' Si su vida es
una oscura sucesión de fracasos y crisis y ha pensado que no
vale la pena seguir viviendo, le invito para que antes de tomar cualquier
decisión, tenga una experiencia personal con Jesucristo.
El dijo:"...yo he venido para que tengan vida,
y la tengan en abundancia", y también: "...yo soy la
resurrección y la vida. El que cree en mi vivirá, aunque
muera; y todo el que vive y cree en mi no morirá jamás..."(Juan
10:10 y 11:25). ¡Hoy puede ser el comienzo de una nueva vida!
¿Qué hacer?
Es un sencillo, sólo basta pedirle a Jesucristo
que entre en su corazón. Hágalo con una oración
corta, incluso allí, frente a su computador. Dígale: "Señor
Jesucristo, reconozco que hasta ahora he vivido alejado de ti y que
he pecado. Te doy gracias porque, con tu muerte en la cruz, perdonaste
todos mis pecados y me das una nueva oportunidad. Te acepto como si
Señor y suficiente Salvador". Amen. ¡Puedo asegurarle
que su vida no será la misma desde hoy!
Fernando Alexis Jiménez

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