|
|
|
Siguiente
|
 |
|
Publicado el 27 de Octubre del 2001
Heraldos de la Palabra: Cristianismo
¿Cómo debo actuar...?
La vida de María del Carmen Guerrero es
muy similar al relato de la cenicienta, con la diferencia eso sí,
de que esta mujer no espera un príncipe azul y a sus 52 años
creía imposible un cambio radical en su sistema de vida, de la
pobreza que arrastró por años, a una relativa solidez
económica...
La experiencia que vive es como un sueño.
"...Es una fantasía. Yo no lo podía creer",
confesó en el almacén al que fue para escoger los trajes
con los que desde hoy asistirá al Concejo Municipal de Santafé
de Bogotá, en Colombia. Su sonrisa revela sencillez, humildad
y la incredulidad por el milagro ocurrido en su existencia. Ahora es
Concejala y representa a su pueblo ante una instancia legislativa.
Esta protagonista de una historia que podría
servir de argumento para una novela o una película, trabajó
durante más de veinte años como empleada de limpieza en
un edificio de la zona céntrica de la ciudad. Trabajadora, entusiasta
y con un marcado espíritu de superación, ya no volverá
a vestir el delantal azul, ni caminará con un cubo y una fregona,
fieles acompañantes en los largos corredores que tenía
la misión de mantener brillantes.
Por circunstancias que jamás imaginó,
quien ocupaba la posición de Concejal debió pedir una
licencia de tres meses, y ella que se inscribió como suplente,
deberá reemplazarlo. Ya no se desplazará en un vehículo
de transporte público, atestado de gente. Esta mañana
fueron a recogerla en una lujoso coche con cristales oscuros. Y fueron
sus escoltas quienes le abrieron las puertas del vehículo para
que subiera.
"Hay cosas que no sé cómo resolver,
por esa razón estoy pidiéndole a Dios que me conceda sabiduría.
Que Él me ayude a saber qué hacer en cada caso. Tengo
asesores, claro, pero espero que sea Dios quien me guíe para
no fallar", comentó a la prensa, que no le pierde movimiento
a esta mujer que rompió todos los esquemas de la historia política
de Colombia.
¿Usted sabe cómo actuar en todos los casos?
Diariamente recibo cartas de un sinnúmero
de personas desesperadas porque no saben cómo educar a sus hijos;
de esposos y esposas confundidos porque desconocen cómo actuar
frente a su cónyuge; empleados que confiesan la tentación
de participar en fraudes y no tienen idea de qué camino seguir
para desechar esa trampa, y de jóvenes que ignoran cómo
responder a sus amistados cuando les incitan a incurrir en inmoralidad
sexual, bailes sensuales o borracheras. "¿Qué debo
hacer", es una de sus preguntas generalizadas.
Si al igual que la Concejala María del Carmen
Guerrero, todos los seres pidiéramos ayuda de Dios, el camino
sería más fácil. El conocimiento intelectual o
los años vividos, no son garantía de que al accionar o
reaccionar, lo haremos correctamente. Y si lo analizamos cuidadosamente,
encontraremos que muchas de las decisiones que tomamos, son erradas
y en más de una ocasión han tenido nefastas consecuencias.
Si actuáramos sabiamente, cometeríamos
menos errores. Si pensáramos cuidadosamente antes de dar cada
paso, las cosas nos saldrían mejor. Pero en esencia, si involucramos
a Dios en tolos los proyectos y lo que hacemos, veríamos éxito
en los resultados.
¿Cómo tomar decisiones?
Salomón, el hijo del rey David, debió
asumir las riendas de su nación desde muy joven. Israel era en
aquella época una nación floreciente en materia militar,
económica y administrativa. El primer paso, que considero debemos
reconocer, es que necesitamos saber de qué manera actuar porque
de las decisiones que tomamos dependen muchas veces no solo nuestras
vidas sino las de otros. Directa o indirectamente, positiva o negativamente,
resultamos afectados.
El segundo paso fue pedir la intervención
del Creador en la toma de decisiones. En oración, Salomón
le dijo: "Yo soy joven y no se cómo entrar ni salir. Tu
siervo está en medio de tu pueblo, el que tú escogiste:
un pueblo grande que no se puede contar por su multitud incalculable.
Concede, pues, a tu siervo un corazón que entienda para juzgar
a este pueblo tuyo y discernir entre lo bueno y lo malo, pues ¿quién
podrá gobernar a este pueblo tuyo tan grande?" Y Dios respondió:
"... voy a obrar conforme a tus palabras: te he dado un corazón
sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tu,
ni después de ti se levantará otro como tu"(1 Reyes
3:8-14).
Una meta...
Si Dios habló a su vida a través
de este texto, le invito para que desde hoy consulte todas sus decisiones
con Aquél que todo lo sabe, el es autor de la vida y nos orienta
sobre cómo actuar... Solo así podremos tener la certeza
que los resultados serán excelentes. Ese es el secreto de los
hombres de éxito.
Fernando Alexis Jiménez

|