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Publicado el 22 de Agosto del 2001
Heraldos de la Palabra: Cristianismo
¿Cómo vencer la tentación?
El asunto era fácil. Sólo bastaba
colocar una firma. Unas pocas letras autorizando la transacción.
Algo sencillo, pensó. Pero lo que más le atraía:
ganaría una buena cantidad de dinero. Un viaje a San Andrés,
o Cancún o Viña del Mar.¡Tanto tiempo sin darse
una merecidas vacaciones en familia! Revisó nuevamente el documento.
Ahora, la otra cara de la moneda: aquella operación financiera
sería un fraude.
Por su mente pasaron infinidad de pensamientos.
En tan solo unos segundos recordó quién era: diácono
en su congregación, docente del instituto bíblico, cumplidor
de sus compromisos como cristiano. Honestidad, esa había sido
la palabra que caracterizaba su desempeño profesional. Pero estaba
cansado de siempre ganar lo mismo. Un salario escaso, necesidades que
se acumulaban, aspiraciones que como jefe de bodega jamás podría
colmar...Y aquella transacción en su empresa le abría
las puertas para superar la crisis. "Es robo, pero me ayudará
en las actuales circunstancias" meditó.
Todo estaba dispuesto para que el fraude no se
descubriera con rapidez. Y lo hizo... Su firma autorizó un despacho
de mercancías por valor millonario... Lo que jamás imaginó
es que, pocos días después, cuando menos lo esperaba,
el desfalco salió a la luz.
El escándalo: a la cárcel, sus amigos
avergonzados, la congregación de la que era líder, sorprendida.
No sabían qué pensar o decir. "Un cristiano como
Ronaldo, con su trayectoria como cristiano ¿Cómo pudo
caer así, tan fácil?".
La tentación tiene muchas formas, presentaciones
y consecuencias. Y han cedido a la tentación desde líderes
religiosos hasta cristianos que recién comienzan su crecimiento
espiritual. Unos han caído en adulterio, otros en robo, hay quienes
resbalaron en inmoralidad en cualquiera de sus manifestaciones y otros,
se dejaron vencer por raptos de violencia...
¿Es posible vencer la tentación?
Esta pregunta es una de las más frecuentes
entre cristianos sinceros que desean agradar a Dios. Para avanzar en
el tema podemos decir inicialmente que la tentación es la antesala
del pecado y que todos en general la enfrentamos.
Un segundo elemento que debemos definir es el origen.
La tentación proviene de dos fuentes: la primera, de Satanás.
Pablo aconseja: "Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario
el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien
devorar"(1 Pedro 5:8). Las escrituras lo definen como el enemigo,
el tentador y el acusador.
Esta situación la vemos tipificada en os
cuarenta días que pasó nuestro amado Señor Jesucristo
en el desierto. Lucas 4:1-13 describe el hecho. En particular el versículo
3 señala que "Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de
Dios, di a esta piedra que se convierta en pan".¿De dónde
vino la situación aquí? De Satanás.
Una segunda fuente de tentación es la propia
naturaleza pecaminosa del ser humano. El apóstol Santiago lo
define así:"Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado
de parte de Dios. Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él
tienta a nadie; sino que cada uno es tentado cuando de su propia concupiscencia
es atraído y seducido"(Santiago 1:13, 14).
¿Qué hacer?
En Latinoamérica es frecuente escuchar: "Es
preferible decir por aquí pasó un cobarde, y no: aquí
murió un valiente". Yo aplicaría este dicho popular
al referirme a la tentación. Lo más aconsejable es evitarla.
¿Recuerda a José? Huyó de
la tentación que representaba la esposa de Potifar, quien le
insistía para que cayera en la inmoralidad sexual (Génesis
capítulo 39).
El rey David pudo haber huido de la tentación,
pero se dejó seducir y se llegó a Betsabé, una
mujer casada. Y para agravar el asunto, dio muerte al esposo de la mujer
(2 Samuel 11).
Un segundo aspecto es la necesidad de depender de Dios. Sólo
así podemos vencer: "Bienaventurado el varón que
soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba,
recibirá la corona de vida, que Dios le ha prometido a los que
le aman"(Santiago 1:12)., y también anota la Palabra:"...Sabe
el Señor librar de la tentación a los piadosos"(2
Pedro 2:9). Si dependemos de Dios, es posible vencer la tentación...
Fernando Alexis Jiménez

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